
OLA CHICAS AMM EN ESTE CAPITULO OBTUVE UN POCO DE AYUDA DE UNA DE MIS NOVELAS FAVORTAS ORGULLO Y PREJUICIO SOLO FUE EL FINAL JEJE PERO HAY QUE DAR CREDITO Y NO QUEDARME CON LO QUE NO ES MIO AUNQUE LE CAMBIE ALGUNAS COSAS EL ULTIMO PARLAMENTO DE ALEXANDER ESTA BASADO EN ORGULLO Y PREJUICIO
Abrí los ojos lentamente y pestañee un par de veces. No reconocía el lugar, no había esta a1ui nunca, me senté en aquella enorme cama, y lo vi sentado en aquél sofá, tenía los ojos cerrados y la respiración acompasada.
Sus ojos se abrieron y su mirada se poso en mí mientras relajaba su mandíbula.
- ¿Cómo te sientes? – pregunto dulcemente
Ignore su pregunta.
- ¿En donde estoy? ¿Qué paso?
- Estas en mi casa Gabrielle, y que paso… bueno me encantaría saberlo…. De pronto… tu…. Te desvaneciste y caíste en mis brazos
- Estas vez sucedió mas rápido- masculle
- ¿A que te refieres?
- No es nada importante
- Gabrielle… todo lo que tenga que ver contigo es importante
No podía quedarme cerca de el seria peligroso… debía salir de ahí rápido. Sin decir nada salte fuera de la cama temiendo por mi equilibrio, pero no paso nada. Sin mirarlo siquiera corrí fuera de la habitación buscando la salida, sin mucho esfuerzo salo de ahí y corrí en dirección lo mas lejos de la cada en busca de algún indicio de vida, ¡NESECITABA SANGRE!
Esa era mi única y triste verdad, necesitaba…. Ansiaba beber sangre.
Camine lentamente siguiendo su aroma, en ese momento vi a un niño pequeño, estaba sentado en una roca sollozando. Mis pies no me respondían y hacían lo contrario a lo que mi cordura me decían a gritos, quería irme pero no podía. Ya estaba frente al pequeño cuando volteo y me sonrió mientras levantaba su mano ensangrentada hacia mi cara. Tome su mano entre las mías con una brusquedad grotesca, el niño entonces comenzó a llora y gritar tan fuerte como sus pulmones le permitían, tome su cabeza entre mis manos y con un sonido sordo rompí su pequeño cuello.
Lamí su mano hasta limpiar la sangre, y a continuación encaje mis afilados colmillos en torno a su diminuto cuello succionando toda la sangre que a mi boca llegaba.
Me separe de su cuerpo jadeante, era sol un niño y…. había terminado con su vida… lo había asesinado…
- Es tuyo - dijo una voz no muy lejana de donde me encontraba
Y entonces el cuerpo de un hombre no mayo de 30 años callo a mis pies. Voltee a todo lugar a buscar el cuerpo del cual la voz era procedente.
- Anda bebe…- insito
Levante la vista y ahí estaba sobre la rama de un árbol, tenia el semblante completamente relajado.
- ¿Qué haces aquí?
Suspiro, pero no contesto.
Bajo del árbol con un ágil salto y se situó justo frente mi dejando el cuerpo de aquél hombre entre nosotros.
Se puso en cuclillas y tomo la cabeza del cuerpo sin vida frente a mi, fijo la vista en su yugular y perforo su cuello con su dedo llevándoselo a la boca.
El olor me golpeo tan rápido que no tuve oportunidad de oponerme o resistirme, cuando ya me encontraba succionando del hueco que el había dejado expuesto, poco a poco el tibio y delicioso liquido rojo fue disminuyendo hasta no quedar nada.
No podía seguir con el, ya había dolor y desilusión… tanto dolor. Había sufrido tanto por el, no quería perderlo de nuevo.
- Vete…
- ¿Qué?
- ¡Vete! ¡Aléjate!
- No – dijo firmemente
No cambiaria de opinión, si no lo había hecho en todos estos años, no lo haría en estos momentos.
- ¿Por qué? – sus vos sonaba ronca, pero eso no lo quitaba su hermosura.
- Por que ya causaste demacrado daño, no dejare que pase de nuevo
- No pasara de nuevo…
Deje de escucharlo solo me quede quieta, inmóvil; sin dejar que algo me afectara. ¿Para que luchar si no sabia que hacer?
Empezaron a caer pequeñas gotas de agua sobre nosotros, y poco a poco la llovizna de hizo mas intensa. El llego a mi lado, y tampoco proteste.
La luz se esfumo y la lluvia se hizo mas intensa aun y constante. Me levante lentamente y lo mire, tenia la mirada fuera de lugar pero sus ojos aun así mostraban una tristeza inmensa.
- Mátame – dijo secamente
- ¿Qué?
- Quiero que me mates, esto no tiene sentido, no puedo seguir viviendo sin ti si es que estoy viviendo.
- No lo haré
- Entonces te pido me respondas una cosa Gabrielle...
En ese momento se puso de rosillas ante mí
- Si sus sentimientos son los mismos que hace más de setenta años, dígalo ya…. Mis afectos y sentimientos no han cambiado desde entonces… Pero una sola palabra suya me silenciara para siempre… Sin embargo si sus sentimientos cambiaron, permítame decirle que usted señorita me ha hechizado en cuerpo y alma si es que aun la conservo. Y me encantaría no sepárame de usted a partir de ahora, sin embargo, si abandonarla es mi destino, tenga usted la certeza de que la amo… y siempre será de ese modo….
Sus últimas palabras resonaban en mi cabeza con un eco interminable…
- Yo...















