
Corrí a casa de Alexander a entregarle la carta que Gabrielle me había dejado momentos atrás, no podía esperar a ver a Annie…
Después de tanto tiempo, era tan difícil estar separado de ella, pero a veces era necesario últimamente era un peligro dejar solo a Alexander con todo lo que ah pasado con Gabrielle…
Cuando llegue a casa de Alexander no tarde mucho en encontrarlo ya que desde hace años tan solo se había dedicado a sentarse en un sofá frente a la chimenea.
En cuánto le dije todo lo que Gabrielle me había indicado que le dijera, no dude ni un momento en correr a casa de Annie, no podía esperar para verla…
Ni siquiera me moleste en tocar a la puerta solo entre, y entonces una pequeña cabeza se asomo por encima del sillón frente a la televisión, por un momento creí que era Annie pero tan solo era Dana así que me dirige hacia ella.
- ¿y Annie?, ¿en donde esta? – pregunte sentándome junto a ella.
- Esta en su habitación arreglándose para ti- dijo poniendo los ojos en blanco
- No te burles de ella, es cierto que es gracioso pues no necesita arreglarse ella siempre esta increíble
- Sabes Derek a veces es mejor que mantengas tu boca cerrada
- No es mi culpa que estés amargada
- No estoy amargada es solo que hay cosas que no quiero saber ¿de acuerdo?
- Esta bien gruñona no hay problema mantendré mis comentarios al margen ¿te parece?
- No soy gruñona Derek, y tienes suerte de que no te golpee, solo porque eres el niño bonito de Annie y ella me mataría o al menos lo intentaría – dijo con una sonrisa
- ¿por que discuten tanto?
- Por nada- contestamos ambos a la vez
Su voz era tan deliciosa para mis oídos, no pude evitar verla
Parecía que era la primera vez que la veía, pues no pude evitar sorprenderme de la belleza absoluta que ella irradiaba no había ni un solo detalle que no me gustara o alguna cosa que yo quiera cambiar de ella.
Toda ella era una diosa.
Mi Diosa
- Cierra la boca Derek mojas el sofá- dijo Dana burlándose de mi
- Tengo una mejor idea Dana ¿Por qué no cierras la tuya?
- Basta – dijo mi entonces pequeña Diosa – ¿Damos un paseo Derek?
- Por supuesto
Antes de formular mi respuesta ya estaba frete a las escaleras esperándola.
Le tome la mano y salimos por la puerta, dejando atrás los sonidos de burla provenientes de Dana.
- ¿Cómo esta? – Preguntó-me refiero a Alexander
- No lo a superado si es a lo que te refieres
- ¿y tú?
- Bueno estoy contigo, no creo que pueda estar mejor
Entonces la tome por la cintura y la acerque lo más que pude a mí.
- ¿Qué me dices tú?
- Podría estar mejor- susurro y se acerco a mi labios para besarme
- ¿Qué me dices ahora?
- Mucho mejor
Sonreí y la bese de nuevo…
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