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lunes, 5 de julio de 2010

CAPITULO 10: CARTAS...


Entonces su rostro descendió hasta estar a mi altura. No supe que era lo que se proponía hasta que lentamente nuestros labios se unieron. Aquellos labios eran tan fríos como el hielo, que inevitablemente rehuí a sus intenciones.

- Lo siento…- susurro

Sin si quiera pensarlo busque sus labios. En esta ocasión nos fundimos en un interminable beso. No había nada a mi alrededor que importara solo el. Mi respiración se hizo poco a poco irregular que fue la única razón porque la aquel beso voraz terminara.

- Lo siento- dije yo en esta ocasión

Me miro súbitamente sorprendido y no me respondió tan solo se limito a besarme de nueva cuenta. Sus besos fueron descendiendo lentamente de mi boca a mi cuello, en ese momento se detuvo frenéticamente, sus mirada se poso súbitamente en mi rostro lo mire directamente a los ojos, que me hipnotizaron al encontrarme con aquel color rojo carmesí. Me quede completamente extenuada por el miedo que esto me producía, mi cuerpo no me respondía ni siquiera podía pensar con claridad.
No recuerdo nada más ninguna otra cosa, más que un dolor asfixiante, después de sentir como me desgarraban la garganta…

Regrese al presente tan rápido como pude situarme en el pasado. Me gire hacia a Annie quien tenia la mirada perdida. Situé mi viste en la chimenea y me concentre en su cuerpo caliente y en su constante chisporroteo…

- ¿… entonces?- apremio Annie

Sinceramente no era conciente de que preguntaba, ni siquiera me había dado cuanta de que me estaba hablando.

- ¿Entonces que?- le dije sonando más indiferente de lo que pretendía.

- Oh vamos Gabrielle, ambas sabemos que tienes algo, ¿Qué es lo que te pasa?, ¿Por qué te deprimes?

- Annie no me pasa nada y no estoy deprimida, ahora si me permites quiero estar sola no estoy, pues necesito pensar ¿de acuerdo? – dije mientras me levantaba.

Ella no protesto pero su semblante se entristeció bastante. Subí a mi habitación y cerré la puerta tras mió.



A veces para que te ocurren cosas tan malas que quieres morir, pero en el momento mas inesperado aparece esa luz que te da fuerzas para seguir… lamentablemente yo no tengo esa suerte... Esa luz se extinguió para mi cuando me convertí en…. Esto…
En esa época yo era feliz, lo conocí a el y todo acabo. Alexander termino con mi maravillosa vida y después, bueno mucho creerían que cuido de mi pero no lo hizo solo me dejo ahí tirada en el suelo convirtiéndome en un monstruo, un monstruo sediento de sangre, sediento de venganza.
Mire hacia mi escritorio y vi el montón de cartas que jamás leí…
Si son de él; Alexander Masen…
Me levante del suelo donde me había dejado caer hace tan solo un momento y tome todas aquellas cartas no dignas de ser leídas. Rebusque entre todas ellas y tome la más antigua y comen sea leer:

“Gabrielle he estado buscándote como un loco, por favor respóndeme nenecito hablar contigo, explicarte las cosas, todo lo que paso…

¡POR FAVOR RESPONDE!
atte.: Alexander...”


Hice una gran bola de papel de aquella carta y la arroje al pequeño cesto de basura junto al escritorio. Y a continuación abrí una nueva carta;

“Gabrielle por favor necesito hablar contigo, necesito saber de ti, saber como estas… ¿puedo hablar contigo?, por favor contéstame Gabrielle.
Atte.: Alexander…”


Y así hice con todas y cada una de las cartas… todas decían frases similares, no había nada nuevo en esas líneas, nada que pudiera asombrarme…

No me había dado cuenta de que estaba llorando hasta que una lagrima callo inevitablemente al suelo.
Fui a hacia mi escritorio y tome una hoja de papel y un bolígrafo comencé a escribir los pedazos de una canción:

“No, no es necesario que lo entienda, por que nunca le ha servido la razón al corazón, el corazón no piensa… No mi vida, ¿para qué te esfuerzas? no me tienes que explicar, siempre amare tu libertad, por mucho que eso duela
Y si, entiendo que quieres hablar, que a veces necesitas saber de mi pero no sé si quiera saber de ti, y vivir así, seguir así… pensando en ti
Suelta mi mano ya por favor entiende que me tengo que ir. No tengo nada más que decir. No digas nada ya por favor, te entiendo, pero entiéndeme a mí. Cada palabra aumenta el dolor y una lágrima quiere salir
Y por favor no me detengas, siempre encuentro la manera de seguir y de vivir aunque ahora no lo tenga. Y no mi vida, no vale la pena para que quieres llamar si la que era yo, ya no voy a estar esta es la ultima vuelta…
Y si, entiendo que quieres hablar, que a veces necesitas saber de mi pero no sé si quiera saber de ti, y vivir así, seguir así… pensando en ti
Suelta mi mano ya por favor entiende que me tengo que ir, no tengo nada más que decir. No digas nada ya por favor, te entiendo, pero entiéndeme a mí.
Cada palabra aumenta el dolor y una lágrima quiere salir...

Espero con esto entiendas, no puedo no quiero, no entiendo y tampoco anhelo saber de ti, solo dejas las cosas como estas…

Atte.: Gabrielle… o lo que queda de ella….”


Tome la carta y la doble, busque un sobre y la guarde; después la mandaría aunque probablemente quedaría perdida puesto me dignaría a buscarlo como el me a buscado todos estos años… no lo haría……
Después de todo la apremiante petición venia de el no de mi.
Me tumbe en mi cama, no supe cuanto tiempo paso ya que solo me dedicaba a mirar el techo y escuchar como caía la lluvia gota a gota…

1 comentario:

  1. OMG!!!!
    USH POBRE GABRIELLE
    DE VERAS Q MALA ONDA DE ALEX HABER HECHO ESO
    DEJARLA SOLITA
    T_T

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